martes, septiembre 27, 2005

[Retro] "Posada Jamaica" de Alfred Hitchcock: Hitch vs Laughton



De toda la extensísima filmografía del maestro inglés Alfred Hitchcock, los aficionados casi siempre citan los mismo títulos. Obras como "Psicosis", "Con la muerte en los talones", "Vértigo", "La ventana indiscreta" o "Rebeca" parecen ser las favoritas de los cinéfilos. En otro escalón se situarían otra serie de películas, menos publicitadas pero no por ello inferiores. Personalmente, títulos como "Encadenados", "La soga" o "Frenesí" (genial este Hitchcock desatado de cadenas comerciales) me parecen bastante más gratificantes que algunos de los citados anteriormente. A continuación se situarían sus obras menos conocidas donde colocamos a los trabajos de la etapa inglesa. Entre ellos nos encontramos resultados fantásticos como "39 escalones" o "Alarma en el expreso". Sin embargo, incluir "Posada Jamaica" en el top de su época inglesa sería algo engañoso, sobre todo siendo una película defenestrada por el propio genio. "Posada Jamaica" fue el último largometraje que rodó en Inglaterra antes de embarcarse en su periplo hollywoodiense de la mano de David O'Selznick. Hitchcock se encargaría de filmar este guión de manera apresurada, y obligado por las coyunturas de su contrato con los productores británicos, influenciados a su vez por un tipo particular, Charles Laughton, que también ejercía parte de las labores en la producción.

Pero el título que hoy trato es un caso particular por varios motivos. En primer lugar por desarrollarse en un pasado histórico, hecho que Hitch trató ya en "Valses de Viena" y que posteriormente repetiría en "Atormentada". Y en segundo lugar, por verse el propio director relegado a una segunda posición, debido a la composición ególatra del personaje que interpreta Laughton, y a su misma persona. A lo largo de la obra del "maestro del suspense" siempre recordaremos actuaciones magistrales de sus actores, como el incrédulo Cary Grant de "Con la muerte en los talones", la enigmática Kim Novak de "Vértigo" o ese perfecto psicópata que encarnó Anthony Perkins en "Psicosis". Pero por encima de las actuaciones, uno siempre reconoce que es una película de Hitchcock (1), por su maestría a la hora de planificar las secuencias, por su discurso sobre la consecución del crimen perfecto y por su manía de colocar a sus personajes en momentos límite para ver como el ser humano reacciona ante esas situaciones. Hitchcock nunca fue un gran director de actores, en parte por su propia política hacia ellos, a los que denominaba como un "grupo de ganado". Estos detalles no hicieron sino agravar el complicado rodaje de "Posada Jamaica", donde Laughton no paraba de ordenarle que le mantuviera en los encuadres y que realizara constantes primeros planos porque no había encontrado la forma de caminar por el decorado (¡!).



Uno se imagina al pobre Hitchcock intentando finiquitar el rodaje para cruzar el océano y al histriónico Laughton dándole órdenes de repetir tomas hasta complacerse finalmente. Este detalle es posiblemente el que perjudica más a la película, rodada de manera muy impersonal con ningún tipo de signos autoriles con los que el genio nos hipnotizaría en sucesivas obras. Incluso lo que para el que suscribe es lo mejor del largometraje, para el propio director es su punto flaco. En la archiconocida entrevista que realizó Truffaut, Hitch nos sorprende diciendo que quería encarar este trabajo como un claro "whodunit". Sin embargo, el hecho de que la identidad del presunto responsable del grupo de asaltantes se desvele durante la primera media hora, dota al largometraje de un carácter ilógico, precisamente porque la audiencia ya conoce al "malo" de turno. Yo opino lo contrario, ya que lo que me incitó a seguir viendo esta película no era descubrir al causante de todo (que hubiera sido simplemente sorpresa final pura y dura), sino reflexionar sobre como Hitchcock consigue mantenter la tensión y el suspense a lo largo de la hora restante de metraje, haciendo cómplice suyo a unos espectadores que van por delante de los protagonistas.



"Posada Jamaica" se deja ver porque es una película bastante divertida, que mezcla las aventuras con el cine de intriga, y que nos deja a un personaje tan amoral como el propio Laughton, que se adueña por completo de la narración culminando en un climax que le viene como anillo al dedo (y que obviamente no desvelo). Si bien la huella del autor se aprecia bien poco, a Hitchcock le da tiempo al menos de mofarse de la corrupción de los jueces, poniendo a la policía como auténticos borregos, hecho también habitual en la mayor parte de su cine.

Un saludo

(1) Como todo buen autor, al fin y al cabo.

4 comentarios:

inquisidor eisenhorn dijo...

Muy bueno el reportaje, sobre esta peli de don alfredo que confieso no haber visionado, IMPERDONABLE!!!!, domeñar al enorme Charles Laughton debio ser una tarea titanica para el ferreo de hitch, pero seguro que se lo paso pipa con las ocurrencias de uno de los mas infravalorados actores britanicos de todos los tiempos, pero imagina que hubiera pasado si el bueno de don Alfredo se hubiera encontrado con el tifon Brando, eso si que hubiera sido un autentico duelo de titanes, ne?

Roberto A. O. dijo...

Sr Inquisidor, no sea tan duro consigo mismo jajaja. No es tan imperdonable no haberla visto, ya que es uno de esos Hitchcock's que se te van quedando en el camino. Ademàs, aporta tan poquito a su obra...

Eso sí, no me imagino al gordete luchando contra algún actor del método. Menudas broncas!!!

Saludos

inquisidor eisenhorn dijo...

en los ajustes , en la seccion comentarios hay un apartado sobre verificacion visual de los comentarios ( no se como sera en español, porque en mi version gabacha sale como Afficher la vérification visuelle pour les commentaires ?) (por que tengo los settings en gabacho? eso quisiera saber yo tambien pero no hay forma de cambiarlo

Roberto A. O. dijo...

Gracias por la respuesta...:P, te lo agradezco.

Un saludo