miércoles, septiembre 21, 2005

La crítica se muere

Hace algún tiempo que medito el redactar unas líneas acerca de la situación actual de la crítica profesional de cine en España. Es una auténtica vergüenza que no se lleve a cabo una renovación en este campo, tan anquilosado y con tan poco interés por el cine moderno, cuya única esperanza radica en que nazca un nuevo John Ford o que artesanos como Robert Wise o Michael Curtiz se reencarnen en nuevos realizadores. Este grupo de críticos se caracterizan por una falta total de análisis, el uso desmedido del sarcasmo en sus "comentarios", llegando incluso a quejarse abiertamente por las películas que ven en diversos certámenes, cuando ellos asisten gratuitamente a todo tipo de festivales alrededor del mundo, y encima le pagan por ello (¡!¡!¡!). No solo esto, se aprecia una falta total de información al redactar las críticas, cuyo punto culminante llegó cuando el enviado especial a Venecia del periódico "El País" Enric González, definió al género wuxia como "pelis de kárate"....y se quedó tan ancho.

No sé ustedes, pero yo considero un tremendo agravio que el reputado Carlos Boyero afirme en su crónica de "Shanghai Dreams" que, no solo se durmió media película (que puede pasar perfectamente), sino que se salió mucho antes del final y encima se vanaglorie de ello.

Por ello, leyendo las crónicas diarias de la web Miradas.net (seguramente una de las mejores páginas de cine en castellano) sobre el Fest. de Cine de San Sebastián, rescato este párrafo que es todo un puñetazo sobre la mesa acerca del estado de los críticos profesionales, sobre todo de los medios más importantes. Hoy en día los medios escritos están muertos, pero afortunadamente Internet empieza a suplir las necesidades que muchos tenemos de leer sobre cine.


Ayer se me olvidó comentar una cosita, así que permitidme que empiece esta crónica recuperando un film, magnífico, el más interesante junto con el de Abel Ferrara, de este festival: Someone else's hapiness de Fien Troch. No se trata de hablar aún más de la película, que ni se va estrenar en cines, ni se va a editar en DVD, ni se va a emitir por televisión, todo ello, en nuestro país. Es una vuelta de tuerca sobre un principio que ya he comentado anteriormente, y es que en el fondo, no paro de repetirme. Como he dicho el film de Fien Troch ha sido, de momento, la gran sorpresa del festival. Ahora bien, tomad nota: el pase para prensa fue a las 22.00h del domingo (evidentemente hablo de un pase privado, sin público). ¿Sabéis cuantos críticos había en la sala? Que conste que cuando digo críticos, me refiero a los institucionalizados: El País, El periódico, El mundo, La vanguardia, El Avui, La razón, Abc, Dirigido, Fotogramas, Cinemanía..., pues bien, cero patatero (a no ser que hubiera algún becario al que yo no pude reconocer). Por que la realidad es que, por más que luego en mesas redondas y conferencias defiendan que el cronista tiene que verse el mayor número de películas posibles en un festival —el mismo crítico que dijo esta frase, a la hora de la película invitó a sus amigos a su habitación del hotel para ver un partido de fútbol—, a la hora de la verdad, el cine, nos importa a unos pocos. Y aquí brindo por mi compañero de Tren de sombras (www.trendesombras.com) que sigue al pie del cañón conmigo dándole una oportunidad a casi todo lo proyectado.....sigue leyendo.

......las palabras sobran......

Un saludo

4 comentarios:

inquisidor eisenhorn dijo...

coincido en que la critica patria, y quizas la foranea tambien, se ha anquilosado en el cine clasico de los grandes estudios, y son incapaces de valorar cualquier intento de innovacion de los directores actuales, a los que desdeñan con terminos como postmodernos, o popes de la modernidad o adalides de la ultraviolencia, quiza haria falta una revolucion como la que se produjo en la critica francesa en los 50 que llevo a descubrir al mundo el valor del film noir, a d. alfredo y que encumbro a mitos de la ortodoxia actual (wilder, Hawks, o ford) que en su epoca eran denostados como autores comerciales..
Tambien desde su torre de marfil adolecen de una falta de preparacion profesional bastante evidente, en lugar de dar una opinion formada (analizando antecedentes de toda indole culturales, politicos) se limitan a expresar su "opinion personal" como nosotros cuando haciamos las redaciones en el colegio sobre las vacaciones del verano, con lo que su opinion personal no tiene mayor valor que la de cualquier espectador que vaya a ver la misma pelicula, incluso puede que menos porque hay espectadores que si saben que es el Wuxia, o si que conocen la trayectoria de Kitano antes de Hanna bi.
Por eso yo cada vez me guio menos de las criticas de las peliculas, y acudo a los verdaderos expertos en el tema, (la gente de los blogs y los foros) para intentar dilucidad si una pelicula merece la pena o no, probablemente me trague algun sapo porque los aficionados solemos ser muy vehementes con nuestras filias, y hacemos oidos sordos a los defectos que pueda tener una cinta de nuestro genero favorito, o somos renuentes a darle un palo tremendo a obras que a lo mejor se lo merecen, pero por lo menos podemos situar perfectamente el trasfondo de la obra, con lo que damos una opinion formada no solo una opinion personal

Stauff dijo...

¿Qué se puede esperar de una crítica que cuenta entre sus miembros a gente como Daniel Monzón (también conocido como el del grito de "Torrente", además de por ciertos productos que me niego a calificar de películas)? ¿Qué se puede esperar de una crítica que nombra maestros a tipos como Carlos Boyero, incapaz de escribir tres frases sin meter una palabra malsonante? ¿Qué se puede esperar del anquilosado Méndez Leite (gran historiador pero pésimo crítico?
Hablo desde la experiencia de haber ejercido la crítica profesional en un medio de comunicación de masas: Recuerdo que cuando se estrenó "The ring" (la americana), en el ascensor que llevaba a la sala de la UIP dos de mis queridos compañeros de gremio afirmaron:
- Creo que hay una peli japonesa por ahí con el mismo título...
Otro ejemplo sería el pase (también en la UIP) de "Vanilla sky", donde los críticos parecían más bien niños de guardería que comentaban con grandes risotadas la interpretación de nuestra querida Pe mientras decían: "Ahí está el Óscar... Ahí está el Óscar...". Por supuesto, mi sorpresa fue mayúscula cuando en ninguna de sus críticas se colocó un mal adjetivo al lado de la Cruz.
España no dará un Godard (no lo ha dado nunca, sería estúpido pedirlo ahora), y al final la crítica se enreda en la maraña del proVanguardia (ergo proVon Trier) y antiVanguradia (ergo proUna mente maravillosa).
Y al final, ni crítica, ni análisis, ni cine.
Me temo, compañero, que has puesto (¡y muy bien!) el dedo en la llaga.

PD: Felicidades por tu licenciatura!

Javier dijo...

Todo eso es verdad. A pesar de que en los últimos años ha cambiado una tendencia importante en el terreno de la crítica (antes lo que la gente no entendía se consideraba malo, y ahora hay mucha gente que lo tilda de genial por simple miedo a quedar como un tonto), creo que en general la mayoría del sector está anquilosado.
Al margen incluso de personajes idiotas como Carlos Boyero (que por las obvias limitaciones del espacio para comentar ha ido reduciendo sus críticas a una retahila de adjetivos que acaban siendo puro cliché), conozco (de leerlos, me refiero) a muchos críticos que solo entienden el cine como aquello que veían cuando eran jóvenes, y que solo consideran dignas en el cine moderno a las películas que son copias calcadas, en forma y contenido, del cine clásico de los 50.
(Tengo un libro de un tal Alfonso Basallo que es realmente la monda).

Y por supuesto en los sitios en que el dinero manda más que nada (fotogramas, por ejemplo), lo que tienen en su mayoría son mercenarios que harían lo humanamente posible para hacer quedar bien a la película que toque.

También a mí me gusta Miradas de cine, y coincido con el Inquisidor en que ahora mismo los blogs son casi la mejor manera de hacerse una idea de cómo es una película, porque se trata de gente normalmente con una mente más abierta y que tiene la suficiente personalidad (y falta de ataduras profesionales) como para decir lo que realmente piensa, amén de que en muchos casos creo que son tan frikis que se conocen las profundidades del percal mejor que cualquier crítico del ABC.

Roberto A. O. dijo...

Inquisidor, Stauff, Javier, no puedo estar mas que de acuerdo y suscribir cada una de las palabras que habeis escrito.

Definitivamente, España nunca dará un Godard, pero si se hacen las cosas como Dios manda (cosas cada vez mas complicadas), al menos podríamos disfrutar de una crítica de calidad, rigurosa y seria. El tema del amiguismo hace mucho daño a esto, y en este país este aspecto es lo que manda. No seguiremos de elevar nuestras quejas desde donde podamos.

Un saludo