miércoles, julio 27, 2005

"L'appartement" (Gilles Mimouni,1996) vs "Obsesión (Paul McGuigan,2004)

Vs


En la mayoría de los debates cinéfilos, el término remake (en alusión a cualquier film en particular) suele ser denostado con frecuencia. Personalmente, me parecen interesantes siempre y cuando aporten algo al título original o supongan una nueva lectura de lo que aquel nos cuenta. De este modo, tenemos remakes que superan claramente a su original, como "La mosca" de David Cronenberg o "La cosa", de John Carpenter. Por otro lado, existen otros remakes que dan una nueva visión al argumento original, como "La guerra de los mundos" de S. Spielberg, "La balada de Narayama", de Shohei Imamura, o "The Ring" de Gore Verbinski. En el otro extremo, tenemos cosas abominables como "Psycho" de Gus Van Sant (creo que es la única película que considero que es una auténtica basura) o el filón que ha encontrado Hollywood en el cine oriental y que parece no tener límites.

"Obsesión" (Wicker Park, Paul McGuigan, 2004) pasa a formar parte del tercer club de los anteriores. Si un espectador cualquiera se acercara a ella sin conocer su procedencia, posiblemente le haría pasar un buen rato. Es un film con buen ritmo, con una trama enrevesada pero atractiva que bebe del cine clásico sin despreciar a una dirección moderna y atractiva. El problema radica cuando se conoce el título en el que se basa, ya que "Obsesión" no aporta absolutamente nada a "L'appartement", más bien todo lo contrario. Todos los aspectos positivos que sitúan a "Obsesión" por encima de cualquier otra propuesta comercial proceden del original. Pero a pesar de hacer uso del plagio sin contemplaciones, sus propias pretensiones (entre ellas, tener el punto de mira en el público adolescente) le obligan a hundirse en el lodo del conservadurismo hollywoodiense.

"L'appartement" (id, Guilles Mimouni, 1996) se podría considerar como una película de finales del s.XX, principios del XXI. Ante la evidenete carencia en los últimos años de guiones contundentes y bien acabados, muchos realizadores se han decantado por dos opciones: dejarse llevar por el mero ejercicio de estilo, casi siempre vacuo, o romper con unas reglas narrativas no escritas, ya sea mediante el uso del flashback como elemento alrededor del cual gira el desarrollo de la película, o mediante el "final twist", vuelta de tuerca hacia el climax que obliga al espectador a replantearse el resto del metraje. Claros ejemplos los podemos extraer rápidamente de Hollywood, con obras como "Memento" o "El sexto sentido". Así construye Gilles Mimouni este film, haciendo uso de un desarrollo clásico salpicado por la constante presencia de flashbacks (ejemplarmente insertados por cierto), conformando una película a modo de rompecabezas, donde poco a poco tanto el público como su protagonista masculino van encajando sus respectivas piezas.

Max (Vincent Cassel) tiene un buen trabajo, una novia preciosa con la que está a punto de comprometerse, y se marcha a Japón a un viaje de negocios. Pero esa noche, cuando se dispone a hacer una llamada desde el restaurante donde se encuentra cenando, cree ver a su ex-novia, Lisa (Monica Bellucci), que le abandonó dos años atrás. Empujado por el deseo de recuperar a un amor y gracias a una pista en forma de la llave de un hotel, se lanza en una apasionada búsqueda.



La primera hora de "L'appartement" es ejemplar, un prodigio de narración con un ritmo implacable y un dominio de la intriga inusitado para un debutante. Abarcando desde el psicodrama, el melodrama y el thriller de misterio, con claros ecos del cine de Hitchcock dada su similitud argumental con "Vertigo" y su homenaje a "Extraños en un tren", el director (y guionista) sitúa al espectador en la misma posición de su protagonista, sin ningún tipo de datos que le hagan adelantarse a éste en su investigación, y consigue empatar sorpresa tras sorpresa. Una vez introducidos en el segundo segmento de la película, pierde algo de punch, tras la presentación de un personaje que será vital como Alice (Romane Bohringer), amiga de Lisa. En este momento, Mimouni opta por desvelar todo el entramado dramático, quizás algo antes de tiempo, y su película se resiente ya que adelanta toda la trama a su audiencia. "L'appartement" terminará configurándose como un brillante ejercicio narrativo, en una historia de desamor, de obsesiones, y de personas insatisfechas con su propia vida. Un largometraje algo olvidado pero que conviene reivindicar como una de las citas más interesantes de la década pasada.

Comparándolo con el original, "Obsesión" simplemente palidece. El casting elegido ya es todo un error y una muestra de a quien va dirigida la película. El papel principal recae en Josh Hartnett, más apático que nunca, que jamás consigue hacernos creer que está dedicando toda su vida a buscar a ese amor perdido. El rol femenino es para la germana Diane Kruger, apenas una cara bonita, pero que no transmite lo enigmático de su papel y se encuentra a millas de la belleza exhuberante de Monica "la mujer perfecta" Bellucci. La peor parte es el actor que ocupa el papel del amigo del protagonista, donde pasamos de la madurez y seriedad del galo Jean-Phillippe Écoffey al histrionismo del inaguantable Mathew Lillard. Solamente podemos salvar a la "Alice norteamericana", Rose Byrne, al nivel de la actriz francesa. La trama es una mera copia, que avanza de manera calcada a lo original, tanto en situaciones como con algunos diálogos. Paul McGuigan realiza la labor que se le exige a un buen artesano, empalmando planos sin mucha lucidez y haciendo uso de un montaje con toques videocliperos que atraiga al público más joven. De esta manera, la conjunción de estos diversos aspectos da como resultado un film perfecto para el público adolescente, a lo que se une la elección de un final ideado por el guionista Brandon Boyce, conservador hasta la médula que se aleja de la ambigüedad y originalidad del climax de la original.


Si tenéis una tarde libre y queréis disfrutar de algo de digestión rápida y que os deje un buen regusto, alquilad "Obsesión". Pero si realmente queréis disfrutar de buen cine, elegid "L'appartement". Eso sí, si ya la habéis visto, ni se os ocurra acercarnos al remake. Es una buena manera de desmitificar a la original, como en muchos otros casos.

Saludos

2 comentarios:

Eydrom dijo...

Acabo de ver el remake, pero voy a ver si me puedo hacer con la original, muchas gracias ;)

Eydrom dijo...

Tras ver la original me quedo con ella, sobretodo por su ambiguo final ;)