jueves, junio 23, 2005

[Asian Connection] "La casa de las dagas voladoras", equilibrio estético



Aprovechando la salida en DVD de la que es, por ahora, última obra del director chino Zhang Yimou, me pareció adecuado volver a visitarla con el fin de comentarla en este pequeña espacio.

"La casa de las dagas voladoras", como todos sabéis, es la segunda incursión en el género de las artes marciales de este magnífico realizador, que nos tenía acostumbrados a dramas rurales y de época. Aparentemente cansado de su obra, Yimou decidió dar un giro completamente distinto a su carrera, y gracias a unos presupuestos bastante holgados para lo que es la industria china, se lanzó directamente al wuxia, primero con "Hero", y luego con el título que hoy ocupa este análisis. Si bien "Hero" fue recibida por la crítica con vítores dada su belleza visual y la excesiva plasticidad de sus imágenes, el tiempo va haciendo justicia y la sitúa donde siempre debió estar, como una de las obras mas simples de Yimou, una mera postal en movimiento, un delirio de colores pero que jamás alcanza una coherencia dramática. A todo esto habría que sumarle un final ciertamente conservador, que ponía en entredicho la anterior postura de Yimou frente al régimen chino. Para evitar críticas, no estoy diciendo que "Hero" sea una mala película, simplemente que la preocupación de Yimou porque cada imagen sea una pintura juega en contra del peso dramático del propio film.

Con "La casa de las dagas voladoras", Yimou se vuelve a acercar al wuxia, sustituyendo la épica de "Hero" por una historia bastante más intimista, y tópica por otra parte. De hecho, la línea argumental de las Dagas Voladoras y el intento de los generales por descubrir a su líder no es más que un simple "mc guffin" (sin dejar de tener ciertas connotaciones políticas, como luego veremos) para que el director nos cuente una historia de amor a tres bandas. Es la simplicidad de esta propuesta lo que dota a "La casa de las dagas voladoras" de una coherencia mucho mayor que "Hero", ya que Yimou construye su propuesta en torno a estos tres personajes: Mei (Zhang Ziyi), Jin (Kaneshiro Takeshi) y Leo (Andy Lau). Y es que a pesar de contar con todos los ingredientes para caer en el sentimentalismo y en el romance de lagrimones, como las escenas de Mei y Jin en pleno bosque con el score de Shigeru Umebayashi al fondo, su director dota a esta relación de un halo de tragedia griega mediante la cual el espectador sabe que el final no va a ser el que marcan los cánones de Hollywood.



Por encima de las relaciones entre sus protagonistas, "La casa de las dagas voladoras" es también una película acerca de las apariencia, o incluso mejor, de la pérdida de nuestra identidad cuando formamos parte de un colectivo opresivo. Así, nos encontramos que durante todo el metraje, los personajes no son quienes realmente pensábamos que eran, sino que lo artificial de su carácter viene regido por las estrictas normas de los grupos a los que pertenecen. De esta manera, Jin debe hacerse pasar por el salvador de Mei, para luego darse cuenta de que Mei no es ciega sino una farsante. No solo eso, sino que la mujer que regenta la "Casa de Peonías" tampoco es ella, sino que es una de las cabezas visibles de las Dagas Voladoras y que incluso se hace pasar por su líder. Y la sorpresa es aún mayor cuando conocemos que el férreo Leo no es más que un infiltrado de las Dagas Voladoras en la corte del Emperador. Es decir, nos encontramos con personas que han perdido su identidad a causa de su servidumbre, y que (como un toda buena tragedia que se precie) deben dejar atrás su amor para ejercer su labor (impresionante por cierto, la secuencia en que Leo debe abandonar a su amada e irse con una daga clavada en su espalda). Toda la sujección a las normas es rota hacia el tercer y último acto de la película, donde se le encarga a Mei asesinar a su amado Jin. Es aquí donde la pasión brota y donde Yimou nos obsequia con uno de los finales más bellos de los últimos años, en el que Leo asesina a Mei para que si no puede estar con él, tampoco esté con Jin. Finalmente, ambos hombres luchan al paso de las estaciones hasta su muerte.

Por otra parte, no puedo olvidar el comentar las claves políticas del relato, que guardan relación con las posturas conservadoras de "Hero" (1). Al igual que ésta, "La casa de las dagas voladoras" presenta un período decadente, debido a la mala gestión de un gobierno feudal, regido por un emperador. Por ello surgen diversas organizaciones (como Las Dagas Voladoras) que intentan acabar con él. Sin embargo, a medida que el relato alcanza su punto culminante, las Dagas Voladoras van adquiriendo un carácter ciertamente oscuro y no muy lejano a aquello que desean destruir. Vuelven a enviar a Leo a los dominios del emperador alejándolo de su amada (aunque ésta lo desprecia, todo hay que decirlo), deciden que Mei asesine al hombre al que quiere, e incluso, ¿no sabrían que Mei terminaría huyendo junto a Jin y podrían haber exigido a Leo que la matara?). En definitiva, Yimou vuelve a recorrer un camino ciertamente ambigüo, y de manera consciente o inconsciente, se mantiene al margen de la crítica a un sistema totalitario y dictatorial como es el Gobierno Chino.



Pero a pesar de todos estos aspectos positivos, ¿es "La casa de las dagas voladoras" un film totalmente satisfactorio? No a mi entender. A pesar de lo comentado con anterioridad, son demasiado evidentes los esfuerzos del realizador para que la audiencia mayoritaria no se aburra con tanta historia de amor. Las secuencias de acción (2) se encuentran dosificadas, pero no hacen olvidar su carácter de pastiche entre los momentos íntimos. La construcción está excesivamente estructurada: ahora lucha, ahora romance, ahora lucha, ahora conversación. Su creador no quiere olvidarse de los que añoran esas bellas coreografías y las introduce de manera muy artificial, (atención a cuando se encuentran ambos amantes en medio de esa llanura, y Mei le dice a Jin: "ahí están los soldados") en definitiva, de manera muy poco natural y algo forzada. Obviamente, Yimou no es cualquier director, y no se olvida de añadir elementos dramáticos en algunas peleas que consigan avanzar la historia (por ejemplo, cuando ambos amantes quedan atrapados entre el bambú y somos testigos de un primer plano de sus manos uniéndose).

En resumen, "La casa de las dagas voladoras", exceptuando diversos detalles, es un buen ejemplo de como se puede conseguir un equilibrio entre lo estético, lo dramático y lo narrativo, un film que gustará a los amantes de las artes marciales más fantasiosas y a aquellos que busquen algo de historia y unos personajes elaborados en una película de estas características. Además, si ninguna de las dos cosas te atraen puedes ir a verla por sus protagonistas: si eres chica, amarás la valentía de Takeshi Kaneshiro y si eres chico, dificilmente no te sentirás atraído por el encanto de Zhang Ziyi. En fin, Yimou aprendió de sus errores.



Un saludo

(1) Recordemos que en el final de "Hero", Sin Nombre decide no acabar con la vida del emperador porque éste ha contribuido a la unión de las tierras. ¿Una visión un tanto feudalista, no crees Yimou?

(2) Me abstengo de comentar la belleza y lo bien rodadas que están dichas secuencias, ya que es bastante obvio y no es mi objetivo en este escrito.

5 comentarios:

inquisidor eisenhorn dijo...

Shi mian mai Fu, el nombre de la pelicula de mainland china mas espectacular rodada hasta el momento.
La cinta de Zhang Yi Mou contiene una miriada de homenajes y referencias a los clasicos del Wuxia Pien, pero no es una obra de Wuxia, en el sentido clasico, engarza mas con la opera china porque detras de las escenas de lucha en los bosques de bambu, las exhibiciones de esgrima, y las danzas sugestivas, late una tragedia amorosa provocada por el tipico triangulo.
Pero lejos del estoicismo de los arcanos melodramas de la opera de peking, zhang yi mou, nos ofrece una vision dinamica y desgarradora de la pasion, y en vez de la abigarrada lista de personajes con nombres imposibles de la opera china, nos encontramos con una historia que se desarrolla a traves de solo tres personajes por mucho que los efectos CGI, o el mcguffin de la casa de las dagas y su enfrentamiento con la dinastia Tang quieran distraer nuestra atencion del tema central de la cinta.
Si en Hero, el director daba una importancia extrema a la fotografia y añadia simbolismo a traves de los matices cromaticos en Shi Mian Mai Fu, añade un elemento magistral, los sonidos ambientales que sirven para delatar los estados de animo de los protagonistas refotzando los efectos cromaticos de la anterior pelicula.
Shi Mian Mai Fu, es una obra exquisita para paladares exigentes, la gente acostumbrada a Hero o a tigre y Dragon la minusvalorara, en parte por no conocer la mayoria de los homenajes que hace a la tradicion cultural china.
Existen secuencias que pasaran sin duda a la historia del cine mundial como la danza en el pabellon de las peonias, ejemplo perfecto del uso de los efectos CGI, o la pelea en los bosques de bambu, pero lejos de dejaros deslumbrar por la maestria de yi-mou en estas secuencias, tratar de ahondar mas en la intrahistoria de los personajes, y descubrireis una autentica joya
rescatado de los archivos de Orient Xpress de Enero del 2005

inquisidor eisenhorn dijo...

Para los amantes de las artes marciales, tranquilizarles, Tony Ching Siu Ting, como director de accion a pesar de no ser uno de los nombres sagrados realiza un trabajo mas que decente con escenas sublimes de Wushu por parte de los especialistas y unos actores entrenados mucho mejor que los occidentales en esto del Jiang Hu, ha prestado especial atencion a los combates con armas, ya sean Sables rectos, Espadas, lanzas, o las omnipresentes dagas voladoras, incluso las escenas de manejo del arco son impecables aunque alguno le sabran a poco despues de ver HERO, la secuencia mas espectacular sin duda es la pelea en los bosques de bambu, en la que se introduce la novedad de usar los bambos no como palos de combate sino como jabalinas.
Rescatado de los archivos de Orient Xpress de Febrero 2005

inquisidor eisenhorn dijo...

Aprovechando el estreno esta semana de "la casa de las dagas voladoras" voy a iniciar una serie de articulos sobre aspectos de la pelicula que pueden pasar desapercidos al espectador occidental o al poco acostumbrado al genero del WuXia Pien:

Yi Diang Hong

ya desde el inicio de los titulos de credito en que aparece una sola gota de sangre carmesi sobre un fondo blanco, muestra lo en serio que se ha tomado Zhang Yi Mou esto de renovar el genero sin alterar sus premisas basicas.
El Yi Diang Hong es un termino esoterico que simboliza fuerza y poder, especialmente en el arte del sable recto es un termino muy valorado, representa un solo golpe maestro que resulta letal, y cuya efectividad es muy admirada en el mundo del Jiang Hu (esgrima china).
En palabras de la maestra de Tai chi y Wu shu Bow Sim Mark "yi diang Hong significa matar a alguien".
Mas adelante vemos aparecer ese punto carmesi, en la bella frente de zhan ziyi, " La marca roja en la frente delata que nos encontramos ante una persona especial, una persona experta y digna".
Esto empieza a ser ridiculo, quien quiera mas informacion que se eche un vistazo al especial que en febrero le dedicamos a Shi Mian Mai Fu en Orient Xpress

Roberto A. O. dijo...

Le echaré un vistazo, visitor, pero tampoco me quería meter mucho en terrenos pantanosos como es el de homenajes, guiños o licencias, ya q el wuxia y todo lo q lo rodea no es mi punto fuerte ni mucho menos ;).

Saludos

Roberto A. O. dijo...

eso y pasaos por su bloq, q está de puta madre.

Saludos