miércoles, septiembre 17, 2008

Che, El Argentino


A falta de ver la segunda parte del dichoso proyecto, Che el Argentino podría formar parte de cualquier teatro del absurdo, porque es una de las películas más abyectas que se han podido contemplar en mucho tiempo. Que en un film sobre un revolucionario, lo más revolucionario sea el uso de las nuevas cámaras RED, es un hecho elocuente. ¿Pero acaso no conocemos ya a Steven Soderbergh? ¿no sabemos que en el fondo se trata de un esteta que encubre falsos intereses políticos? El día que filtremos toda la obra de Soderbergh a través de sus pulsiones estilísticas, su filmografía ganará enteros.

Cuando estamos de lleno en el "fin de las ideologías", Soderbergh busca precisamente eso: desideologizar al personaje, despolitizar en la mayor medida posible al icono para encontrar un ideal de lucha puro, tan (o más) naif que el representado en esa versión "adolescente-pop" que es Diarios de motocicleta. Che el Argentino sí es un film épico porque Soderbergh jamás rueda a ras de suelo, quiere rodar la campiña cubana como si se tratase de un Olimpo donde se mueve su Aquiles asmático. Soderbergh encuadra el cielo cuando debería encuadrar la tierra, encuadra un cuerpo cuando debería filmar una herida.....pero al final su película no pasa de ser un film figurativo que pretende transmitir una cierta abstracción. Da miedo lo que podrían haber hecho tanto Terrence Malick como Samuel Fuller, dos directores tan opuestos, con este material. Porque lo peor que se puede decir de una película sobre una revolución es que ni siquiera incomode, que sea tan poco "revolucionaria". Che el Argentino no deja de erigirse como la bandera del relativismo.

No nos extraña que el target que más disfrute con la apuesta "alternativa" (es decir, contemplativa, no lineal y ciertamente aburrida) de Soderbergh sea el del universitario entre 18-30 años, perteneciente a algún grupo anti-globalización, pero que estará encantado de visionar Che el Argentino en una estupenda copia digital vía Kinépolis, pagando el euro de más en su entrada. En su texto de Miradas, Miguel Calero afirmaba que Soderbergh había rodado "otra camiseta". No se me ocurre una mejor definición para un retrato que obvia las contradicciones de un desarraigado que no encontró cobijo en ninguna patria, y que terminó muriendo en un exilio buscado, un Simón Bolivar apátrida que se (auto)convenció de una liberación imposible. Pero como diría el propio Soderbergh, eso ya sería otra película. Toca chuparla en dos horas y diez minutos que se pueden resumir en el esbozo de un tipo sensible, arrogante, moralmente estricto y convencido de su lucha.

Saludos


5 comentarios:

El misionero dijo...

Pues yo estaba pensándome escribir un artículo a favor en Miradas. Pero ahora que leo tu crítica quizá lo haga.

David Saltares dijo...

Me ha gustado mucho tu análisis de la película. Bien redactada. Tenía muchas esperanzas puestas en la película, quería saber más sobre la historia del Che y quería meterme en los hechos. Me esperaba una obra maestra. Ahora no sé si verla, la veré seguramente por curiosidad.

Saludos.

www.humanoension.es

doncecilio dijo...

david, me temo que las dos horas y pico de Soderbergh no te van a decir nada sobre el Che que no sepas ya.

Gracias por la cita, Roberto. Esta mañana descubrí algo maravilloso en los Icaria relacionado con la película y su nulo trasfondo. Dejé el enlace en mi blog, pero lo extiendo aquí porque estoy hay que verlo:

http://www.yelmocineplex.es/cgi-bin/yelmo/get.fcgi?promotion_id=505

Manué dijo...

Yo creo que sí que incomoda. Incomoda a todos los detractores del Che por el hecho de presentar una figura de éste tan inmaculada: sólo fusila a sus desertores cuando además roban y violan al pueblo, mientras que sus enemigos son unos cobardes miserables.

Con todo, técnicamente no me ha parecido mala, creo que se deja ver. Te invito a leer una opinión más extendida.

drzito dijo...

PEro no es ese un problema generalizado? Las propuestas que incomodan no tienen mas cabida y todo es un balsamo de complacencia. Y eso que menos mal que por el momento Ricardo Darin ha dejado de hacer peliculas.