lunes, marzo 13, 2006

[Cine español] "Habana Blues" (2005) de Benito Zambrano: Falacias a son de nada


Desgraciadamente no somos impermeables, somos seres imperfectos, con filias y fobias, con grandezas y bajezas. Al enfrentarnos a ciertos films, cargamos con una serie de prejuicios que luego se detectan con facilidad en nuestros comentarios o críticas. Y es que a pesar que, desde este rincón, siempre he intentado abstraerme de estos factores para colocarme en una posición casi demiúrgica frente al largometraje, libre de impurezas para mostrarme lo más neutral posible, hay momentos en que esto es imposible. En esta ocasión es imposible no sólo por el tema que trata, sino por la manera con la que es tratado, y la hipocresía moral de la que hace gala. Porque señores, vamos a empezar dejándolo bien claro: Habana Blues (Benito Zambrano, 2005) es un auténtica vergüenza, una farsa, una mentira, un videoclip barriobajero que poco se distingue de un "Operación Triunfo" cualquiera, una película que va de "moderna", pero que no deja de ser distinta de cualquier blockbuster ñoño y sensiblero de nuestro querido y siempre criticado Hollywood.


Hace unas semanas, escribía una frase de David Lynch, que más o menos venía a decir que en el cine, uno nunca debe caer en el terreno de lo tibio. Es este el terreno que pisa Zambrano, que parece haber borrado de un plumazo las buenas expectativas que levantó Solas (1999), con su retrato "clean" y suavizado de la realidad cubana. No creo esta sea la Cuba que vió Zambrano, o si la vió, es una Cuba sesgada por la mirada del turista complaciente. Son mínimos los matices presentados para reflexionar acerca del estado precario en el que viven sus habitantes, detalles tan insubstanciales y hueros que lucen impostados, al igual que la mayoría de frases tendenciosas que inundan la narración, en un intento de dar seriedad a lo que las imágenes no muestran. Por falsedad, incluso son engañosos esos travellings que muestran las calles de La Habana a ritmo musical, que prefieren captar lo bello de ese espíritu retro, que la situación de miseria y de crisis material, social e ideológica que desprende el país.

La Cuba de Zambrano se divide en dos: aquella que desea irse del país malvendiendose al cruel capitalismo, o aquella otra que prefiere quedarse y vivir con ¿dignidad? y ¿libremente? al son de su música (arte). ¿Me está diciendo Zambrano que es mejor vivir con dignidad en una dictadura, donde ni siquiera uno puede expresarse sin sometimientos, a marcharse a un país libre y ser "esclavo" de una multinacional musical? ¿Acaso está comparando el Sr. Zambrano un régimen represivo y totalitario que fusila a personas por pensar de manera distinta, con las poderosas multinacionales, esas que coartan la "libertad" del artista? Pero es que lo peor no es que defienda esta postura -y de todos modos, le recomendaría que se fuera a vivir a Cuba, para que hiciera cine libre-, sino la manera en que lo hace, de forma maniquea y partidista, tras las figuras de dos amigos que forman un grupo de música. ¿Alguien se ha fijado cuantas secuencias dedica a cada postura? ¿O como dibuja esas maravillosas fiestas en las azoteas, con mulatas divinas de cuerpos esbeltos, ron y tabaco? ¿O como logra que el público empatice con ese "mulato" a lo Lenny Kravitz, en vez de construir de manera igualitaria a su falso amigo Tito, que desea convertirse en esclavo de la empresa española con tal de abandonar el país? La demagogia y la sensiblería se cogen de la mano en un final estúpido, donde el bueno de Ruy renuncia a firmar un contrato "explotador", y decide realizar ese concierto en una sala antaño derruida, con la presencia de su amigo, y de su mujer e hijos. Un final cinematográficamente espantoso, gracias a la torpe inclusión de flash-forwards que nos cuentan que ha sido de su amigo y de su mujer en el futuro, escenas que desaparecen rápidamente para que uno se quede con lo que importa: con la música, con el "buen rollo", con lo bonito de un país en ruinas...


Poco tiempo atrás, las cadenas públicas programaron el documental cubano Suite Habana (Fernando Pérez, 2003), una mirada triste y deprimente, de corte naturalista, a través de un solo día en la vida de varias personas, con sus preocupaciones y problemas; sin una sola línea hablada -¿metáfora de la falta de libertad de expresión?-, y con la única inclusión de los sonidos que inundan la cotidianeidad de los habaneros. Pero más allá de la fuerza del trabajo, fue interesante ver una entrevista realizada a continuación al realizador, en la cual, a través de un encuadre cerrado, se podía palpar el estado decadente en el que se halla el país: unas paredes desvencijadas, un viejísimo sillón medio roto, o la expresión cansada de un hombre que ama al cine, imbuido en una camisa zurcida y con más arrugas en la piel que cualquier folclórica española de más de 80 años. Tras esto, uno se pregunta como unos cineastas vigilados estrictamente por la censura son capaces de lanzar productos más comprometidos y reivindicativos que otros que trabajan libremente y sin coacciones políticas. Y ya no es sólo el film de Fernando Pérez -que es bastante explícito-, sino incluso ese brillante sarcasmo del desaparecido Tomás Gutiérrez Alea, Guantanamera (1995), que tras su irónico vestido cómico, esconde toda una serie de púas a la dictadura Algunos me dirán que Benito Zambrano quiere mantenerse al margen de la situación, pero uno no puede permanecer con los ojos cerrados ante una infamia, y más si ha visitado el país. Es necesario "mojarse", "ensuciarse", existe una deuda moral ante lo que está pasando, no se puede quedar uno con el son, con la playa y con las palmeras, porque sino, nos quedamos ya no solo en lo tibio, sino también en la hipocresía, en mostrar una imagen distorsionada de una sociedad fracturada.

Pero aparte de las valoraciones políticas, Habana Blues no deja de ser un bonito videoclip musical, con poco o ningún interés formal, con planos que sobran y miles que le faltan, con secuencias tan risibles como aquella en la que la familia se une a ritmo de un rap compuesto por el hijo, escena que de haber rodado Spielberg no se salvaría de la quema. Por ello, lo más interesante de Habana Blues queda sepultado: su capacidad para expresar los pensamientos y emociones de los protagonistas a través de la música.

No se engañen, Habana Blues es una mala película, no solo por sus personajes acartonados y el superficial estudio de las relaciones que se establecen entre ellos, sino por su falta de honestidad y la farsa que supone. También ruego que me perdonen por la visceralidad de esta reseña, por el cabreo que me produce ver algo como esto, que encima disfruta cuando cierra Un Certain Regard en Cannes, o es nominada para los Globos de Oro, desmintiendo todo lo que intenta plasmar en ella. Como bien comentaba mi estimado stauff en su blog, hay momentos en los que uno debe quitarse la máscara y mostrar un poco la piel. Supongo que hay ocasiones en las que no podemos permanecer impasibles.

Saludos

11 comentarios:

Grima dijo...

Yo sólo diré una cosa... ¡COMUNISTA! XD


Nos leemos

Roberto A. O. dijo...

Jejeje, por cierto, que nadie se sienta aludido por estas palabras......es un guiño cómplice que solo entenderemos tres personas......y Mirito Torreiro..jajaja.

Saludos

Jacquemort dijo...

Jeje, que puñetero este Grima :P.

La verdad es que después de tu crítica a Benito Zambrano se le tienen que haber quitado hasta las ganas de rodar jajaja. Bueno, en definitiva yo creo que hay mucho de algo que señalas... Una ausencia total de ambiciones, a todos los niveles, y desde luego, lo de mojarse es algo que no entra en los planes de casi nadie hoy en día en el cine español... Pero es eso lo que tenemos... Es decir, casi nada, prácticamente nada o absolutamente nada, según los casos...

Caperucita Rusa dijo...

No he visto la película así que sobre ella no puedo opinar, pero ese comentario sobre Spielberg... Ayyyyy... que no es el qué, que es el cómoooo. Jajajaja. De todas formas, olé la visceralidad de tu crítica. Porque está más que justificada.

Un besote!

Stauff dijo...

Gracias por la cita!!! En cualquier caso, las pocas ganas que tenía de ver esta cinta se acaban de marchar por el retrete. Debo confesarte, en cualquier caso, que no me gustó especialmente "Solas" (supongo que serán prejuicios contra el cine español hiper-social o post-noneo-realista). Creo que no hemos sabido tratar bien, en líneas generales, el problema de Cuba (pienso, también en la discutible "Hormigas en la boca"), y ni siquiera sé si el problema cubano se podría tratar con cierto verismo en el cine ("Suite habana", que bien citas, aparte). A saber cómo acaba este circo!!!

Stauff dijo...

Gracias por la cita!!! En cualquier caso, las pocas ganas que tenía de ver esta cinta se acaban de marchar por el retrete. Debo confesarte, en cualquier caso, que no me gustó especialmente "Solas" (supongo que serán prejuicios contra el cine español hiper-social o post-noneo-realista). Creo que no hemos sabido tratar bien, en líneas generales, el problema de Cuba (pienso, también en la discutible "Hormigas en la boca"), y ni siquiera sé si el problema cubano se podría tratar con cierto verismo en el cine ("Suite habana", que bien citas, aparte). A saber cómo acaba este circo!!!

Wallias dijo...

Hola! No he podido evitar comentar algo sobre tu critica. Hace tiempo dediqué una en mi blog sobre esta película. A mi personalmente me encantó, y te invitaría a leer mi opinión sobre ella.

EN cualquier caso me parece muy convincente muchas de las cosas que expones, aunque, evidentemente, difiero en el análisis. Lo q está claro es que cada uno tiene su propia opinión. Me ha gustado cointrastar la mia con la tuya.

Seguro q vuelvo a seguir tu blog!!

Salu2

http://walliasblog.blogspot.com/2005/05/habana-blues.html

Roberto A. O. dijo...

A STAUFF: La cita no podía estar mas justificada. De hecho, tu post me animó a replantearme ciertas cosas.

A WALLIAS: supongo que es lo bonito, contrastar opiniones. En cualquier caso, acabo de leer tu reseña, con la que evidentemente, no estoy para nada de acuerdo..jejeje. Digamos que la película me enfadó tanto, que dudo que ningún análisis haga cambiar ni un ápice mi opinión. Pero vamos, ¿se trata de eso, no?

Saludos

Pablo dijo...

Contradictorio comentario el tuyo Roberto, por una parte te preguntas lo siguiente; "¿Me está diciendo Zambrano que es mejor vivir con dignidad en una dictadura, donde ni siquiera uno puede expresarse sin sometimientos, a marcharse a un país libre y ser "esclavo" de una multinacional musical? ¿Acaso está comparando el Sr. Zambrano un régimen represivo y totalitario que fusila a personas por pensar de manera distinta, con las poderosas multinacionales, esas que coartan la "libertad" del artista?"

Y luego, al referirte a dos películas filmadas bajo la "dictadura donde ni siquiera uno puede expresarse sin sometimientos" dices lo siguiente en el caso de Suite Habana:Poco tiempo atrás, las cadenas públicas programaron el documental cubano Suite Habana (Fernando Pérez, 2003), una mirada triste y deprimente, de corte naturalista, a través de un solo día en la vida de varias personas, con sus preocupaciones y problemas; sin una sola línea hablada -¿metáfora de la falta de libertad de expresión?-, y con la única inclusión de los sonidos que inundan la cotidianeidad de los habanero"

Y terminas preguntándote esto para el caso de Guantanamera: "Tras esto, uno se pregunta como unos cineastas vigilados estrictamente por la censura son capaces de lanzar productos más comprometidos y reivindicativos que otros que trabajan libremente y sin coacciones políticas. Y ya no es sólo el film de Fernando Pérez -que es bastante explícito-, sino incluso ese brillante sarcasmo del desaparecido Tomás Gutiérrez Alea, Guantanamera (1995), que tras su irónico vestido cómico, esconde toda una serie de púas a la dictadura."

No deberías ser tu el que conteste esa pregunta sobre ¿como unos cineastas vigilados estrictamente por la censura son capaces de lanzar productos más comprometidos y reivindicativos que otros que trabajan libremente y sin coacciones políticas? no es acaso eso lo que se está preguntando zambrano en el conflicto que presenta entre quedarse en la isla o irse?

Saludos

Pablo

Roberto A. O. dijo...

Hola Pablo:

No, no creo que sea contradictorio, de hecho lo tengo bastante claro. Aun así, perdoname, pero no entiendo bien lo que comentas.

Las películas cubanas rodadas dentro del régimen tienen mucha mas "mala leche" que las españolas sobre Cuba, y eso da que pensar. En cuanto a Zambrano, sí que se plantea el conflicto entre irse o no del país, pero jamás puedo entendar que diga que uno no se va de Cuba -caso de Roy-, porque en España van a ser "esclavos" de una discografica, y en Cuba siguen practicando la música que quieran. Si Zambrano busca una especie de doble lectura profunda en este caso -y realmente dudo que lo haga- entonces el problema es mío. Pero vamos, sigo sin entender a que viene su recorrido "videoclipero" por las calles de La Habana.

Un saludo, y gracias por tu participación.

Wallias dijo...

PAra mí esa no es la lectura d Roy...creo que Roy no se va pq ve demasiado grande el precio que tiene q pagar por su sueño...creo q la peli habla de como el castrismo les tiene ahogados, de como separa familias, de como no les deja aliento (de ahñi la letra de la cancion q canta en la azotea en la fiesta de despedida); pero también habla de la ave rapiña que es el capitalismo que se ofrece a llevárselos a sus garras con la trampa de hacerles ver que cumplirán su sueño.

Roy lo ve claro y decide quedarse en donde está...y entonces la peli habla de esa soledad que siemrpe acompañará a aquel q no renuncia a cumplir sus sueños o por lo menos a no venderlos...su compañero se va, su familia se va empujada por la necesidad, etc...

Y Zambrano deja también muy claro que a Roy en Cuba por lo menos le queda lo mejor de la isla: los cubanos, aquellos q pondran todos los medios q nadie más pone para ver su sueño hecho realidad, q es la secuencia del concieto final en el teatro semiderruido..

No creo q sea complaciente con el castrismo...creo q deja mal al capitalismo (les esclaviza), al castrismo(les mata de hambre, separa familias), y eleva por encima de todo el corazón de su gente y su humor para salir con todo esto adelante.

Pero...es mi opinión! ya lo dije!

:)