martes, septiembre 09, 2008

Hellboy 2



Para aquellos que, como un servidor, no somos de ningún sitio, Hellboy es un formidable espejo en el que mirarnos. Para aquellos que queremos ser de todas partes y encajar en ambos lados, Hellboy ejemplifica dicho paradigma, mucho más que los apolíneos mutantes de X-Men. Porque Hellboy representa la contradicción del que no quiere desprenderse de lo suyo, pero a la vez desea adaptarse a su nueva realidad...y lo hace de manera física. Hellboy tiene cola y cuernos de demonio, pero lleva un rosario en su brazo izquierdo; su mano derecha es un inhumano amasijo de piedras de mínima sensibilidad y con la izquierda podría masturbar perfectamente a Liz. A Hellboy le crecen los cuernos cuando su "yo primigenio" se despierta, y a mí me da por bailar salsa cuando escucho algo de Estopa. Y de esa dialéctica en ocasiones emerge algo fascinante, pero otras veces uno termina dándose cabezazos contra la pared de pura impotencia. Así, la secuencia de Abe y Hellboy emborrachándose a ritmo de Barry Manilow tiene más de patética que de tierna: sólo a través del alcohol estas criaturas pueden dejar a un lado su verdadera naturaleza....es decir, que yo solo me emociono con Extremo Duro cuando me he bebido alguna que otra copa de más; en circunstancias "sobrias" la experiencia deriva en el análisis racional de la melodía.

En una futurible tercera entrega, Hellboy tendrá que decidir hacia dónde va y deberá sacrificar algo. Lo mismo ha de hacer Guillermo del Toro, a riesgo de que su película no vaya hacia ningún sitio o tenga alguna meta clara. ¿Logrará Hellboy desembazarse de su impronta demoníaca? ¿Lograré cantar algo de Los Secretos sin que parezca forzado? Yo, por aquel entonces, espero también tener más claro hacia dónde tengo que dirigirme.

Saludos

lunes, septiembre 08, 2008

Disfrutando.....






Que Japón es una de las cinematografías con más joyas escondidas no es ninguna sorpresa. Un ejemplo más es esta deliciosa trilogía (Legends of the Poisonous Seductress) que mezcla sin pudor y con un gusto estético envidiable (Nobuo Nagakawa firma las dos últimas entregas en estupendo color y glorioso scope) chambara, pinku (del flojito) y algo de gore. Un suculento adelanto para el ero-gro pasado de vueltas de Teruo Ishii.

Saludos

lunes, septiembre 01, 2008

Siempre Bierce



El Yerno Elegible

Una Persona Realmente Piadosa que dirigía una caja de ahorros y prestaba dinero a sus hermanas y a sus primos y tíos de ambos sexos, fue abordada por un Andrajoso, que le solicitó un préstamo de cien mil dólares.

- ¿Qué aval puede presentar?- preguntó la Persona Realmente Piadosa.
- El mejor del mundo - replicó el solicitante con aplomo -: voy a convertirme en su yerno.
- Ese sería, efectivamente, el mejor aval - dijo el banquero gravemente -; pero ¿qué méritos tiene usted para pretender la mano de mi hija?
- Uno que no puede ser rechazado a la ligera - dijo el Andrajoso - estoy a punto de entrar en posesión de cien mil dólares.

Incapaz de descubrir un punto débil en este plan de mutua ventaja, el financiero dio al disfrazado promotor un libramiento por dicha cantidad, y mandó una nota a su esposa notificándole el compromiso de la muchacha.

Saludos

martes, agosto 26, 2008

Cinturón rojo: Cuestiones morales




El mundo entero se conducirá de diferente manera cuando los héroes encuentren su escondite en el mundo (G. K. Chesterton)

Cuando G. K. Chesterton escribió “El dragón en el escondite” quizás no se dio cuenta que su relato, más allá de su espíritu cafre y su apariencia de narración nonsense —Óscar Sacristán dixit— contribuía a poner en liza la dificultad del héroe para encontrar su sitio en el mundo. El cuento, que narra los avatares de un proscrito de nombre Sir Laverok, revela que el héroe es siempre la excepción, la acotación moral dentro de un universo que se viene abajo. Por eso héroe siempre rima con sacrificio, porque su función es la de esa tirita que absorbe la hemorragia para terminar cayendo al suelo empapada en sangre. Al héroe hay que olvidarlo pronto, porque introduce la duda en una comunidad que no quiere negociar su ambigua moral.

Mamet coincide con Chesterton en que el héroe siempre gana en off, lucha y vence en el contraplano, lejos del ruedo mainstream. Su victoria es pírrica, a menudo insignificante, y ya nunca deviene en aprendizaje colectivo porque su código moral es un conjunto de plegarias pasadas de moda. Reformulando a Chesterton, cuando el héroe sale de su escondite el universo tropieza, pero sin enseñanza, sin moraleja, solo queda el propio sacrificio y lo que uno pueda asimilar de ello. Si el mundo ya no quiere aprender, más vale que al menos aprendas tú algo. Por eso los héroes de Mamet solo pueden contentarse con superar sus propios miedos, con salir ilesos de la batalla a la que han sido abocados.

Cinturón rojo (Red Belt, 2008), como Spartan (2004)—e incluso como “The Unit (2006-¿?)”— es una gran parábola moral creada por un director que se está haciendo viejo. La historia de este instructor de jiu-jitsu que se ve obligado a cuestionar su propio sistema de valores a raíz de un acontecimiento azaroso, es análoga al soldado que abandona su unidad para hacer lo que él cree que tiene que hacer: elecciones personales dentro de un código ético rígido. Lo que nos dice Cinturón rojo es que David Mamet está tan hastiado del mundo, que se encuentra tan decepcionado de lo que en él ha encontrado, que en lugar de rodar un film nihilista, sublima sus deseos y construye una obra total donde lo inverosímil cumple una labor redentora. Si estás desencantado con la realidad, encuentra en la ficción algo que mitigue tu dolor. Por ello Cinturón rojo es una ficción imposible, donde lo representado no asume una labor de descripción realista, sino que tiene como objetivo expiar un pecado colectivo. Todo lo que tiene de utópico la decisión final del film, lo tiene de limpia de conciencia.

Yo no creo que Cinturón rojo sea una película sobre el jiu-jitsu, y tampoco sé si Mamet practica algún arte marcial. Pero tampoco creo que Campeón de campeones (Best of the Best. Robert Radler, 1989) sea una película sobre el karate, sino una tramoya en celuloide con fin de panfleto político. Pero sí creo una cosa, y es que el film nos termina transmitiendo un doble mensaje: si Mamet ha tenido que acudir a un código externo para guiar a un personaje de dudoso pasado, es porque cree que dentro de nosotros no hay nada de lo que podamos partir. Sin embargo, el personaje de Chiwetel Ejiofor, consciente que aquello que lo guía se ha transformado en un circo, en una farsa artificiosa despojada de toda ética, termina encontrando en sí mismo la razón de esa moral. Porque no importa qué nos guíe, si el jiu-jitsu, las reflexiones de Savater, o la religión: al final, la moral la construimos nosotros mismos. Una enseñanza que nos concede un último suspiro de independencia dentro de una sociedad en la que parece imposible asumir nuestra propia individualidad.

Saludos


lunes, agosto 04, 2008

The Revolution Will Not Be Televised



En Septiembre, en Miradas de Cine.....y ahora, me largo de (merecidas) vacaciones.

Saludos

PD: Y para abrir boca, os dejo con un magnífico texto de una de las mentes fundamentales de la escena online. Disfrutadlo.

viernes, agosto 01, 2008

Ese nuevo campo de batalla


Definitivamente, me decía, no hay duda de que en nuestra sociedad el sexo representa un segundo sistema de diferenciación, con completa independencia del dinero; y se comporta como un sistema de diferenciación tan implacable, al menos, como éste. Por otra parte, los efectos de ambos sistemas son estrictamente equivalentes. Igual que el liberalismo económico desenfrenado, y por motivos análogos, el liberalismo sexual produce fenómenos de empobrecimiento absoluto. Algunos hacen el amor todos los días; otros cinco o seis veces en su vida, o nunca. Algunos hacen el amor con docenas de mujeres; otros con ninguna. Es lo que se llama la "ley del mercado". En un sistema económico que prohíbe el despido libre, cada cual consigue, más o menos, encontrar su hueco. En un sistema sexual que prohíbe el adulterio, cada cual se las arregla, más o menos, para encontrar su compañero de cama. En un sistema económico perfectamente liberal, algunos acumulan considerables fortunas; otros se hunden en el paro y la miseria. En un sistema sexual perfectamente liberal, algunos tienen una vida erótica variada y excitante; otros se ven reducidos a la masturbación y a la soledad. El liberalismo económico es la ampliación del campo de batalla, su extensión a todas las edades de la vida y a todas las clases de la sociedad (...) Algunos ganan en ambos tableros; otros pierden en los dos. Las empresas se pelean por algunos jóvenes diplomados; las mujeres se pelean por algunas jóvenes; los hombres se pelean por algunas jóvenes; hay mucha confusión, mucha agitación. Michel Houellebecq ("Ampliación del campo de batalla")

Sí, ya sé que mola; sí, ya sé que es guay, sí, ya sé que está masticadito y es evidente....pero joder, a mí me llegó.

Saludos

domingo, julio 27, 2008

Fear Itself....capítulos 1, 2 y 3


Que duda cabe que Fear Itself ha arrancado con fuerza, quizás con menos gore de lo esperado, pero claro, ahora estamos en la NBC. Sus tres primeros capítulos son una buena muestra de los distintos derroteros por los que puede transitar el fantástico, y posiblemente a partir de ahí ya veremos variaciones de los mismos.

Breck Eisner abre el fuego haciendo lo único que sabe hacer: rodar sin calentarse mucho la cabeza. Así, The Sacrifice comienza como una serie B que recicla los decorados de la extraña Ravenous, continúa como una serie B a lo Jess Franco con tías buenas -muy vestidas, eso sí- y un engendro del demonio, y termina como una serie B con mini-twist final de mal rollo incluido. Pero en el fondo, lo más interesante sea su visión -que tiene mucho de azarosa- de las comunidades cerradas, así como el doble juego que contiene su propio título: un sacrificio que no se corresponde solamente con el que todos esperamos. Eso, o como bien afirma Tonio L. Alarcón, un Drácula y las mellizas versión far-west.....Tampoco es para comerse el tarro: The Sacrifice no posee más intención que hacer pasar un (mal) rato.

Muchas más intenciones posee Spooked, el capítulo dirigido por Brad Anderson y que entronca con una filmografía de individuos atormentados, tramas subjetivas que necesitan del género como catarsis del trauma. Pero más allá de ello, Spooked es una perversión cinéfila (Chinocudeiro dixit) que reflexiona de manera irónica sobre los arquetipos más rudos del cine de acción setentero, en particular sobre la figura del poli expeditivo al estilo Clint Eastwood. No es casualidad que el detective violento que encarna Eric Roberts tenga como nombre Harry, y se apellide Siegel. El trabajo de Anderson es una vivisección de los fantasmas del pasado, sí, pero sobre todo sienta en el diván metafílmico a uno de los iconos más polémicos que el "planeta cine" nos ha legado, lo abre en canal y luego lo fulmina. Ojito, pieza a reconsiderar.

Family Man es una furiosa lucha de egos: Ronny Yu es mejor teórico que director, y tanto Freddy vs Jason como, sobre todo, La novia de Chucky merecen sendos estudios en un futuro. Daniel Knauf ya se ganó el cielo con su prematuramente abortada Carnivale y ahora persiste con sus alegorías cristianas y sus conflictos familiares. Family Man parece querer ser una triste parábola religiosa, pero por otro lado quiere convertirse en una cínica visión de la familia. Knauf tira para lo serio: la culpa, la desesperación, el dolor; Yu para lo cachondo: la comida familiar y las visitas a la Iglesia. La cuerda se rompe y Family Man muere en su incertidumbre.

Saludos

miércoles, julio 23, 2008

Reencuentro(ssss)

Igualico, igualico....


La ventana indiscreta


Los Serrano, último episodio (desde min. 1:54)

Saludos

viernes, julio 18, 2008

Nos vamos a Valencia


Como ya sucedió el pasado mes de Abril con motivo de unas jornadas dedicadas a Satoshi Kon, volvemos a Valencia para charlar sobre Kikujiro, el verano, los pescaítos, el sexo, Dirigido, Cahiers, y lo que surja. Todo con motivo de las nuevas programaciones del Aula de Cine. Mañana por la noche, nos divertiremos........basta de una crítica aburrida.

Saludos

miércoles, julio 16, 2008

El "otro" cine invisible



O la confirmación de lo que algunos sabíamos: que Darren Lynn Bousman tiene más en la chistera de lo que parece.

Saludos

viernes, julio 11, 2008

Hancock




Hace escasas fechas hablaba con una persona sobre la fragilidad que provoca el hecho amoroso, sobre la desnudez emocional que conlleva el abrirte a otra persona. Curiosamente Hancock, uno de los blockbusters veraniegos que vienen para saciarnos con CGI, hip-hop de baratillo y escenas de acción, confirma nuestra teoría. El film de Peter Berg se revela finalmente como una interesante historia de pérdida y sacrificio, que explora la imposibilidad superheroica (pero en clave humana) de congeniar la vida personal y la vida moral, dejando claro que el problema más grande del Héroe radica en la enorme brecha que existe entre su Ello y su Super Yo.

Así, donde toda película del género acabaría -en ese cierre que pone fin al trayecto redentor del protagonista-, Hancock comienza, poniendo de relieve que la soledad puede convertirse en el arma más peligrosa del Héroe, y lo único que puede detener su "debería". Hancock, con toda su parafernalia cool, los chistes de Will Smith y su estética de super-producción no renuncia a la inteligencia de contar qué ocurre cuando nos enamoramos, qué se desata cuando perdemos el control (o los superpoderes) o cuando decidimos desterrar nuestra individualidad para compartirnos con otra persona. En definitiva, Hancock es una peli de superhéroes donde el único supervillano es el destino y donde la kriptonita, curiosamente, es el amor.

Y Oliveira apesta.

Saludos

domingo, julio 06, 2008

Deja Vu



Hollywood y el cine norteamericano en general han abordado ya los fantasmas del 11-S desde muchísimas perspectivas: grandes alegorías ficcionales, acercamientos realistas o derivas documentales; todas con diversos puntos de vista, desde lo crítico hasta lo elegíaco pasando por lo simplemente colateral. Pero puede que Deja Vu sea una de las piezas más significativas de esta ola, no tanto definitiva como precisamente eso, significativa y gloriosamente polisémica. Este extraordinario film -acaso el mejor de Tony Scott, y junto a El fuego de la venganza y Enemigo público, el más coherente en cuanto a su construcción fondo/forma- rastrea los desechos del Katrina para concedernos una suerte de exorcismo ficcional proyectado en una hermosa fantasía post-hitchcockiana de un doloroso acontecimiento colectivo.

Y es que a diferencia de Los cronocrímenes, cuyo acercamiento a los viajes en el tiempo obliga a que sólo pueda ser una película, Deja Vu es un film que pueden ser muchos, pero la opción escogida por Scott actúa como sutura emocional de un acontecimiento trágico. Deja Vu opera, no sólo con la posibilidad que los servicios de inteligencia no cumplieron con las expectativas aún teniendo pistas de que algo iba a suceder -como expresa de forma excepcional un segmento del film-, ni con la necesidad del duelo ante un hecho aparentemente inevitable, sino que parece decirnos que existe otro mundo posible en el que el 11-S no sucedió, y Norteamérica no varió su rumbo.

Quizás sea ésta la hipótesis maximalista de una película que también funciona a un nivel íntimo, y que precisamente nos repite lo anterior. Quizás todas las decisiones que tomamos en nuestra vida construyen líneas temporales paralelas que se viven sin plegarse. Quizás en el fondo no tengamos que arrepentirnos de nada, y toda decisión importante puede que genere una nueva vida, que es vivida de manera tan intensa como ésta y que nos sucede, nos precede e interacciona con las demás mediante el fenómeno del deja vu. Desde luego no es algo que funcione a largo plazo, pero pensar en ello puede ayudarnos a soportar heridas del presente, del momento.

Saludos

jueves, julio 03, 2008

Fear Itself........horror para el verano


Fear Itself es el nuevo run for cover de Mick Garris, empeñado en la heroica tarea de mantener vivo el legado del horror televisivo que ya apuntó tan buenas maneras con su fenecida Masters of Horror -cuya segunda temporada, bien revisada, oculta más sorpresas de lo que apreciamos en su momento-. El nuevo y humilde título -que parece una mezcla entre un comic de la EC y un film de episodios de la Amicus- ya no dispara tan alto como el proyecto anterior, rebajando la distancia entre nuestras expectativas y los resultados. Lo que no varía demasiado es el formato -ahora en la NBC- o la nómina de realizadores, aunque ahora también el guionista es la estrella, dada la participación de gente como Victor Salva, Steve Niles o Daniel Knauf. Entre los directores, repite el gran Stuart Gordon -que sigue compaginando lo camp con su trilogía de thrillers del subsuelo-, John Landis -cada vez más cómodo en la pequeña pantalla-, Ernest Dickerson -cuya revisión del vampiro en The V Word tenía más enjundia de lo que se dijo- y Brad Anderson -que puso el listón muy alto con Sounds Like-. Las nuevas incorporaciones prometen emociones muy guarras: Ronny Yu regresa al terror tras la patriótica Fearless; hay ganas de ver qué puede dar de sí Darren Lynn Bousman lejos de la saga Saw -y antes de presentar su bizarro musical ¿en Sitges?-; y habrá que comprobar qué pinta Mary Harron en este proyecto. Ella y Larry Fessenden -sustituyendo a Carpenter, arrghh- a priori nos colarán el horror concienciado, mientras Breck Eisner (Sahara) andará por ahí. Cualquier otra sorpresa será bienvenida, porque nosotros siempre nos quejamos de que no apuesten por James Wan, Eli Roth, James Gunn o algún japonés loco como Noboru Iguchi -no hay huevos, mirad lo que pasó con Miike-.

En fin, que Garris al menos se está ganando la etiqueta de infatigable freak del género -y con ello una futura aureola de culto con visos de retrospectiva casposa en Sitges-, evidenciando que si el talento no es lo tuyo, al menos ponle neuronas a tu afición. Fear Itself será recibida con ansias de calmar las tórridas noches veraniegas con algo de sangre y vísceras. Ahora que la estupenda Supernatural nos ha dejado durante un tiempo, nada mejor que 13 episodios sin hilo argumental que pensar ni seguir para saciar nuestra sed de género.

Saludos

lunes, junio 30, 2008

Paso de Ti

Ojalá la vida a veces transcurriera tan rápido como las películas....


....mientras tanto, podemos disfrutar de este estupendo cruce entre un cuento (a)moral de Rohmer, una representación teatral de Bergman, y la (subversión de la) comedia romántica para chicas de los '90. Hacía mucho que el sexo no representaba un estado de ánimo......y desde Supersalidos, ningún "producto Apatow" había conseguido funcionar así sin la comedia. Paso de ti es una hermosa película, cuya extraña poética del desamor la sitúa en un espectro muy diferente al de los delirios de Ferrell/McKay.

Saludos

domingo, junio 29, 2008

¿Donde está la ficción?

No hay duda que Crank es una de las películas más fascinantes de los últimos años, un shoot&run que retoma la influencia de la saga GTA y que se convierte en una suerte de misión videojueguil en sí misma. Por si no fuera poco, Crank contiene una de las secuencias cumbre de lo que va de década: proyectar en pantalla una fantasía masculina en clave macarra. Un apunte psicoanalítico para un film que poco tiene de reflexivo, más bien es todo expansión. La pregunta viene con el enlace de abajo: ¿cuál es la ficción?



Dos clicks y comparemos.

Saludos

viernes, junio 20, 2008

No hay mítica sin épica, no hay épica sin ficción

Esta temporada en la ACB, y por primera vez desde que planea el actual sistema de playoffs, el octavo clasificado de la temporada regular venció al primero. La gesta de Unicaja, barriendo al Real Madrid de la pista solo quedará para los anales de la estadística, para los estudiosos de los números y los recalcitrantes de las cifras. Pero nada más....muy lejos quedará de la imagen de Baron Davis volando por encima de Nowitzki, o de Dikembe Mutombo abrazándose al balón tras derrotar a los Sonics en aquel y ya lejano 1994. El deporte norteamericano conoce como nadie los mecanismos de la épica, porque ha sabido integrar la ficción sublimando lo cotidiano y convirtiéndolo en algo mítico. Y lo ha hecho no sólo desde la inundación de imágenes, para que repetidas una y otra vez éstas se adhieran a la masa y pasen a formar parte de la memoria histórica; No, la inundación solo provoca habituación, olvido, desgana. La NBA, por el contrario, ha manejado la mítica desde la utilización de mecanismos cinematográficos para conformar imágenes inolvidables que ya forman parte del imaginario colectivo. Y ha utilizado la ficción porque sabe que solo desde la ficción se puede trascender lo mundano; porque es consciente que al final quedará el "travelling" de Kapo y no las películas de Rivette, el abrazo en el aeropuerto de Casablanca y no las parcas ficciones de Rossellini; el aeroplano de Hitchcock y no el barrio de "En construcción".


Esta temporada, en el primer partido de la final de la NBA, Paul Pierce parecía lesionarse. Kendrick Perkins chocaba contra su rodilla y "The Truth" caía al suelo dolorido. El énfasis no radica en el semi-picado sino en el plano fijo de casi 30 segundos que la televisión norteamericana le concede al jugador rodeado de médicos..un plano fijo del que carece casi cualquier película "mainstream" actual. La jugada se repite y Pierce es retirado al vestuario en silla de ruedas. Y el vídeo se paraliza, ni siquiera se realiza un encadenado con la "resurrección".....porque hasta el aficionado sabe que lo dramático también es una cuestión de estilo, y de narrativa.


Punto y aparte. Pierce sale del vestuario dando saltos. Apenas un plano de 3 segundos. La acción vuelve al partido y el estadio se viene abajo. El fuera de campo es tan gozoso para el seguidor de los Celtics como inquietante para el de los Lakers. No importa que los angelinos salgan al contraataque tras doble fallo en el tiro de los verdes, porque hay una figura implícita que reclama la atención. Dicen que de fondo suena "Rocky", y yo me lo creo. Y como si todo estuviera preparado, Vujacic comete falta y la cámara vuelve a "The Truth". Un "travelling" con "zoom out" lo acompaña para realizar el cambio, mientras el plano vuelve a abrirse y pone en contraste al jugador con la exaltación de la grada. Y un detalle exquisito, tras tiro libre de Ray Allen, Pierce se prepara para reintegrarse al partido mientras la cámara encuadra su vuelta desde su rodilla.

Pierce enchufó dos triples seguidos, y los Celtics ganaron el partido...y las Finales. Si hay momentos que decidieron toda una eliminatoria, éste ha sido el momento. Incluso la NBA pareció querer "remakearlo" en el postrero sexto partido, cuando Ray Allen abandonó el campo tras un golpe en el ojo para volver y meter cinco triples en el último cuarto. Algunos analistas hablaron de actuación, de "performance", de farsa: supongo que no se acuerdan de aquellas finales del '98, cuando Jordan salió del campo aparentemente exhausto, molido por la fiebre y abrazado a Scottie Pippen. Supongo que pasa lo mismo hoy con Hitchcock y Shyamalan. Al primero ya le perdonamos sus supuestos "fallos" de guión -y Vértido está lleno de ellos-, y al segundo lo quemamos porque parece que se olvida de escribir (ja), para dedicarse a filmar.

Algunos lo llaman impostura, yo lo llamo mítica....a "El incidente" y a Paul Pierce. La NBA por su parte, sigue forjándola en cada gesto, en cada jugada.

Saludos

martes, junio 17, 2008

Una simple anécdota

Para Javi, Raúl, Ana, Sergio, Alicia, JD y Lolo:


El año pasado en Marienbad (Alain Resnais, 1961)


El incidente (M. Night Shyamalan, 2008)

Gracias a Portnoy, del cual tomo la imagen.

Saludos

martes, octubre 02, 2007

[Varios] Hasta aquí hemos llegado

Pues nada, como tampoco ando muy inspirado no voy a adornar mucho las cosas. Solo añadir que hace demasiado tiempo que este blog no cumple la función por la cual se creó, y que si se ha mantenido actualizado se debe quizás más a la inercia o a la nostalgia que a una necesidad (como lo fue antaño). Por tanto, de aquí en adelante no habrá más actualizaciones......aunque el blog no se cerrará: sería cruel borrar de un plumazo tantas cosas. Además, uno nunca sabe hacia donde soplará el viento.

Dar gracias a quienes realmente os las mereceis. Algunos se cansan de seguir nadando contracorriente. El mundo es de los mediocres, pero el resto tampoco hace mucho por cambiarlo. Y no basta con rumiar, eso solo genera más frustración. Ya lo dijo Kelly.

Un saludo a todos,

Roberto

lunes, octubre 01, 2007

[Festivales] Escorto '07: The "Freak" Bunch




Gracias por todo, panda de cracks....jejeje. Y para el resto, ya podeis disfrutar de todo el resumen (enorme "making of" de Eli incluido) por aquí.

Saludso